jueves, 27 de noviembre de 2008

DATOS PERSONALES

ROBERTO SEPULVEDA HANKA
1395658
AULA 220
TURNO MATUTINO
GRUPO 013

ESTE BLOG ESTA DEDICADO PARA LA CLASE DE ARTES DE TERCER SEMESTRE DE LA CARRERA DE DERECHO EN LA UANL

PODREMOS ENCONTRAR UNA CANTIDAD VARIADA DE ARTES, COMO VIDEOS DE PELICULAS, VIDEOS DE GUITARRISTAS, ESCULTURAS FAMOSAS, PINTURAS FAMOSOSAS, LITERATURA CORRIENTES LITERARIAS, DANZA, INSTRUMENTOS MUSICALES, POEMAS ETC.

PACO DE LUCIA



EL MEJOR GUITARRISTA FLAMENCO DEL MUNDO
PACO DE LUCIA

MANA


La historia de Maná comienza a mediados de los años setenta en Guadalajara, México, gracias a cuatro amigos que se unen para interpretar temas de Led Zeppelin, los Beatles y los Rolling Stones. Estos amigos crearon
un grupo llamado 'The Green Hat Spies', que con el tiempo se convertiría en 'Green Hat' y, finalmente, en 'Sombrero verde', su traducción al castellano.

Como 'Sombrero verde' publicaron dos discos: 'Sombrero verde' y 'A ritmo de rock', con unos resultados bastante pobres en cuanto a ventas. Debido al fracaso del grupo hubo varios cambios en los miembros de la banda, que finalmente quedaría con los siguientes componentes: Fernando Olvera (Fher), Alejandro González (Alex), y los hermanos Juan y Ulises Calleros. A partir de entonces deciden cambiar su nombre artístico por el de 'Maná' y utilizar ritmos más latinos en sus composiciones.

En 1987 publican su primer álbum, titulado 'Maná', con resultados discretos, y en 1989 el segundo, 'Falta amor'.

Sería durante los dos años siguientes cuando Maná se daría a conocer por todo el país, con más de setenta conciertos y varios premios y discos de oro por su trabajo.

En 1992 editan '¿Dónde jugarán los niños?', grabado en unos estudios de Los Angeles. Ulises Calleros se convierte en el manager del grupo y entran César López (Vampiro) e Iván González. El disco se convierte en un superventas, no sólo en México, sino en la mayoría de países de habla hispana.

A finales de 1993, Vampiro e Iván abandonan el grupo, y entra Sergio Vallín, como cuarto miembro de la banda.

En 1995 publican un nuevo disco, 'Cuando los ángeles lloran', que de nuevo se convierte en un éxito internacional.

Dos años después un nuevo disco ve la luz: 'Sueños líquidos'. Es publicado simultáneamente en 26 países, incluida España, donde consiguió el disco de oro en apenas dos meses. Con este disco realizan una gran gira por toda
latinoamérica, Estados Unidos, Canadá, España y un sin fin de países más.

En 1999 publicaron un nuevo disco, 'MTV Unplugged', para dicha cadena de televisión, y colaboraron con Carlos Santana en su último disco.

En el 2002 sale a la luz su séptimo álbum de estudio, grabado en Los Angeles y titulado Revolución de amor, una mezcla de reggae, funk y alguna pincelada de música afrocubana. El disco cuenta con la colaboración de Rubén Blades y Carlos Santana.

2003 es el momento de Maná Esenciales, donde el grupo resume su música en una colección de discos, Sol, Luna...

ARTES ESCENICAS

Las artes escénicas son el estudio y la práctica de toda forma de expresión capaz de inscribirse en el universo del Teatro, la Danza y la Música; y en el mundo del espectáculo en general.

Llamamos sala de espectáculos a cualquier espacio arquitectónico construido especialmente para realizar en él cualquier tipo de espectáculo en vivo, ya sea teatro (drama), danza, música, etc.

Este espacio, aparte de notables diferencias producidas por los distintos conceptos que del espectáculo se han tenido a lo largo de la historia, mantiene inalterable una cierta disposición de ámbitos dependiendo de la utilización que de ellos se haga. Nos referimos a aquellas zonas que van a albergar los dos elementos esenciales para que el espectáculo se produzca: los actores y el público. Cada uno de dichos elementos, necesita de su propio espacio, delimitado, para desarrollar con la mayor comodidad posible la actividad para la que está destinado.

BELLAS ARTES

Bellas Artes se denomina a aquellas que tienen por finalidad expresar la belleza; históricamente las principales son: la arquitectura, la escultura, la pintura y la música.

División clásica

Las artes son un fenómeno social, un medio de comunicación, una necesidad del hombre de expresarse y comunicarse mediante formas, colores, sonidos y movimientos, el arte es un producto o acto creativo. Los griegos antiguos dividían las artes en superiores y menores, siendo las artes superiores aquellas que permitían gozar las obras por medio de los sentidos superiores, vista y oído, con los que no hace falta entrar en contacto físico con el objeto observado. Las Bellas Artes eran seis: arquitectura, escultura, pintura, música, declamación y danza. La declamación incluye la poesía, y con la música se incluye el teatro. Esa es la razón por la que el cine es llamado a menudo hoy, el séptimo Arte.

Las artes menores, según ello, serían las que impresionan a los sentidos menores, gusto, olfato y tacto, con los que es necesario entrar en contacto con el objeto: gastronomía, perfumería y algo que podríamos llamar cariciería, nombre que si bien suena un poco raro, se manifestaría en la sensación experimentada por toda persona en el momento de tocar un objeto con una superficie especialmente agradable.

Arquitectura

* Arte o ciencia de proyectar y construir edificios perdurables en el tiempo que cumplan una función y provoquen placer estético.
* Arte y ciencia de diseñar construcciones.
* Arquitectura es el arte de crear espacios en un lugar geográfico, un momento histórico, para que la humanidad desarrolle sus actividades de convivencia social, de entretenimiento y familiares, cumpliendo con la verdad útil mecánico-constructiva, económica y social, que sea bello y tenga carácter (concordancia entre programa y proyecto).

Danza

* Movimientos corporales rítmicos que acompañados generalmente de música sirven como vehículo de comunicación y expresión.

Escultura

* Arte de crear formas en el espacio, tanto exentas como en relieve.
* Es el arte de tallar, esculpir o moldear.
* Arte de crear una realidad tal y como se presenta respecto al espacio, es decir, tridimensional.

Literatura

* Arte bello que tiene por instrumento la palabra. Conjunto de las composiciones literarias de un pueblo, época o género. Conjunto de obras sobre algún arte o ciencia.

Música

Existen distintas definiciones de Música:

* Arte que combina los sonidos conforme a los principios de la melodía, la armonía y el ritmo.
* Movimiento organizado de sonidos a través de un espacio de tiempo.

Pintura

* Arte de reflejar los sentimientos y los estados de ánimo con pinturas.
* Arte de fijar sobre un objeto perdurable una imagen o momento (impresionismo, pintura histórica...).
* Arte de plasmar sobre una superficie motivos de naturaleza muy diversa, normalmente mediante pigmentos diluidos. Esos motivos pueden existir o no en la realidad, o incluso plasmar escenas reconocibles pero con una percepción distinta a la lógica (ej.: cubismo).

Teatro

* Arte escénico relacionado con la actuación, que representa historias frente a una audiencia usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido y espectáculo.

Significado Moderno

A pesar de que la palabra arte se haya cuestionado debido a los planteamientos de artistas vanguardistas, hoy en día "Bellas Artes" sigue siendo una expresión asociada a la belleza. Es el nombre que se le suele dar en muchos países a los estudios superiores en artes plásticas. En España, esta licenciatura comprende disciplinas como la conservación y restauración de obras de arte, diseño, fotografía, y pintura, dibujo o grabado.

ARQUITECTURA


La Arquitectura es el arte de proyectar y construir edificios.

La palabra «arquitectura» proviene del griego «αρχ», cuyo significado es «jefe\a, quien tiene el mando», y de «τεκτων», es decir «constructor o carpintero». Así, para los antiguos griegos el arquitecto es el jefe o el capataz de la construcción y la arquitectura es la técnica o el arte de quien realiza el proyecto y dirige la construcción del edificio y las estructuras, ya que, para los antiguos griegos, la palabra «Τεχνη (techne)» significa saber hacer alguna cosa. En su sentido más amplio, William Morris dio la siguiente definición

Tradicionalmente, la arquitectura ha sido considerada una de las seis Bellas Artes. Determinados edificios u otras construcciones son obras de arte ya que pueden ser considerados primariamente en función de su forma o estructura sensible o de su estética. Desde este punto de vista, aunque los medios de la arquitectura puedan consistir en muros, columnas, forjados, techos y demás elementos constructivos, su fin es crear espacios con sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades. Es en este "tener sentido" en que puede distinguirse la arquitectura (como arte) de la mera construcción. Así es como ésta es capaz de condicionar el comportamiento del hombre en el espacio, tanto física como emocionalmente.

Aunque en la actualidad suele considerarse que la principal actividad de la arquitectura va dirigida al diseño de espacios para el refugio y la habitación (las viviendas), sólo a partir del siglo XIX comenzaron los arquitectos a preocuparse por el problema del alojamiento, la habitabilidad y la higiene de las viviendas, y a ampliar su ámbito de actuación más allá de los monumentos y edificios representativos.

La evolución a la especialización y la separación de ámbitos laborales es similar a la de otras profesiones. En los siglos pasados los arquitectos se ocupaban no sólo de diseñar los edificios sino que también diseñaban plazas, alamedas y parques, especialización que hoy se conoce como exteriorismo o paisajismo. La especialización de los arquitectos en la creación de objetos de uso en las edificaciones, como los muebles, ha dado como resultado el nacimiento de la profesión de diseño industrial. Hoy, los profesionales que proyectan y planifican el desarrollo de los sistemas urbanos son los urbanistas. Los urbanistas son arquitectos profesionales con especialización en urbanismo, existiendo otros profesionales de apoyo para la creación de la ciudad como Geografos, Sociólogos, Ingenieros, Abogados especializados a través de posgrados en temas relacionados con la ciudad, bien sea gestión, planificación o diseño urbano.

Según el tópico popular, en el tratado más antiguo que se conserva sobre la materia, De Architectura, de Vitruvio, Siglo I a. C., se dice que la arquitectura descansa en tres principios: la Belleza (Venustas), la Firmeza (Firmitas) y la Utilidad (Utilitas). La arquitectura se puede definir, entonces, como un equilibrio entre estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los otros. No tendría sentido tratar de entender un trabajo de la arquitectura sin aceptar estos tres aspectos.

Sin embargo, basta con leer el tratado para percatarse de que Vitruvio exigía estas características para algunos edificios públicos muy particulares. De hecho, cuando Vitruvio se atreve a intentar un análisis del arte sobre el que escribe, propone entender la arquitectura como compuesta de cuatro elementos: orden arquitectónico (relación de cada parte con su uso), disposición ("Las especies de disposición [...] son el trazado en planta, en alzado y en perspectiva"), proporción ("Concordancia uniforme entre la obra entera y sus miembros") y distribución (en griego oikonomía, consiste "en el debido y mejor uso posible de los materiales y de los terrenos, y en procurar el menor coste de la obra conseguido de un modo racional y ponderado").

Sus dudas al respecto son bastante intensas, pues cuatro páginas más adelante divide la arquitectura en tres partes: Construcción, Gnómica y Mecánica. Por interesante y sugerente que sea, no debe olvidarse que este tratado es el único tratado clásico que nos ha llegado, y la probabilidad de que sea lo mejor de su época es pequeña

La historia de las diversas versiones del tratado de Vitruvio resume bien el conflicto a la hora de definir la arquitectura. En 1674 Claude Perrault, médico fisiólogo especializado en disección de cadáveres y buen dibujante, publica su traducción resumida del tratado de Vitruvio, que queda totalmente reorganizado. El resumen de Perrault es el medio por el que se conoció Vitruvio y que desde entonces influyó en los tratados y teorías de los siglos siguientes. Y es en ese resumen en el que la tríada vitruviana va a ver la luz.

La diferencia sustancial entre la versión de Perrault y las anteriores radica, según José Luis González Moreno-Navarro, en que Perrault tergiversa "el carácter sintético de la arquitectura en una visión estrictamente analítica y fragmentada en tres ramas autónomas [lo que] es una consecuencia de su estructura mental [...] formada a lo largo de una vida dedicada al análisis de los organismos vivos, que evidentemente en ningún momento recomponía y volvía a dar vida". Por el contrario, según Vitruvio:
La arquitectura es una ciencia que surge de muchas otras ciencias, y adornada con muy variado aprendizaje; por la ayuda de que un juicio se forma de esos trabajos que son el resultado de otras artes. La práctica y la teoría son sus padres. La práctica es la contemplación frecuente y continuada del modo de ejecutar algún trabajo dado, o de la operación mera de las manos, para la conversión de la materia de la mejor forma y de la manera más acabada. La teoría es el resultado de ese razonamiento que demuestra y explica que el material forjado ha sido convertido para resultar como el fin propuesto. Porque el arquitecto meramente práctico no es capaz de asignar las razones suficientes para las formas que él adopta; y el arquitecto de teoría falla también, agarrando la sombra en vez de la substancia. El que es teórico así como también práctico, por lo tanto construyó doblemente; capaz no sólo de probar la conveniencia de su diseño, sino igualmente de llevarlo en ejecución.

En el ámbito académico el proceso producción arquitectónica, o de proyecto, involucra la sensibilidad como medio de recorte de las diferentes disciplinas asociadas, y aun por cuanto en épocas pasadas se escribieran extensos tratados, hoy en día lo legal y lo técnico dictan las normas, mas no los modos. Es entonces la arquitectura —desde lo contemporáneo y apoyada en los nuevos recursos tecnológicos— un ejercicio en el que efectivamente se envuelven orden, síntesis, semiología, materia, pero aún más importante que aquello, es un trabajo creativo, innovativo, inédito, siempre que se excluya la arquitectura producida desde la industria inmobiliaria.

La importancia de la arquitectura en el siglo XX ha sido enorme, pues su ejercicio fue responsable de no menos de la tercera parte de los materiales acarreados por la humanidad en ese lapso.[1] Durante este periodo, no sólo se ha producido un gran aumento de población, con sus correspondientes necesidades edificatorias (especialmente de viviendas), sino también importantes movimientos de poblaciones, desde las zonas rurales a las urbanas y, terminada la Guerra Fría, desde los países pobres a los países ricos.
Estos movimientos migratorios han supuesto, no sólo un aumento de la demanda de nuevos edificios en las zonas urbanas, sino también el abandono del patrimonio construido que, en muchos casos, se ha perdido definitivamente.

Este constante cambio en las necesidades y usos asociados a la edificación permite explicar otra de las características de la Arquitectura moderna. Este constante replanteo de conceptos, que se remonta hasta la Ilustración, se han desarrollado distintos y numerosos estilos arquitectónicos con el afán de dar una respuesta a esta interrogante; en el siglo XIX, se produce el abandono de la ortodoxia neoclásica en favor de un eclecticismo estilístico de carácter historicista, dando lugar al neogótico, neorrománico, neomudéjar... Sólo con la llegada del siglo XX surgen estilos realmente originales, como el Arts and Crafts, el Art Nouveau, el Modernismo, el Bauhaus, el Estilo Internacional, el Post-Modernismo, etc.

MONALISA


El cuadro La Gioconda, conocido también como ''La Mona Lisa'', La Monna Lisa o Madonna Elisa, es una obra pictórica de Leonardo da Vinci. Desde el siglo XVI es propiedad del Estado Francés, y se exhibe en el Museo del Louvre, París.

Su nombre oficial es Gioconda (que, traducido del italiano al castellano es alegre), en honor a la tesis más aceptada acerca de la identidad de la modelo, apoyada en el hecho de que era esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo y que su nombre era Lisa Gherardini.

Es un óleo sobre tabla de álamo de 77 x 53 cm, pintado entre 1503 y 1506,[1] y retocado varias veces por el autor. La técnica usada fue el sfumato, procedimiento muy característico de Leonardo. El cuadro está protegido por múltiples sistemas de seguridad y ambientado para su preservación óptima.[2] Es revisado constantemente para verificar y prevenir su deterioro.

Además, se han usado herramientas tecnológicas para la investigación de enigmas que rodean la obra. Por medio de estudios históricos se ha determinado que la modelo podría ser una vecina de Leonardo, que podrían conocerse sus descendientes y que la modelo podría haber estado embarazada.[3] Pese a todas las suposiciones, las respuestas en firme a los varios interrogantes en torno a la obra de arte resultan francamente insuficientes, lo cual genera más curiosidad entre los admiradores del cuadro.

La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino en los misterios y enigmas que la rodean. Además, el robo que sufrió en 1911, las reproducciones realizadas,[4] los enigmas como la identidad de la modelo o el secreto de su sonrisa,[3] las múltiples obras de arte que se han inspirado en el cuadro y las parodias existentes contribuyen a convertir a La Gioconda en el cuadro más famoso del mundo, visitado por millones de personas anualmente

La Gioconda es el retrato más famoso de la historia y quizás el cuadro más famoso de la pintura occidental.[10] [11] Su fama se debe probablemente a las múltiples referencias literarias, a las diversas interpretaciones sobre la protagonista y al robo escandaloso ocurrido el 21 de agosto de 1911.

Es además la última gran obra de Leonardo, si se tiene en cuenta que siguió retocándola hasta sus últimos años.[12] Cuando Leonardo se marchó a Roma a instancias del nuevo Papa, su vida se hizo monótona y nada productiva.[13] Leonardo falleció sin encargos importantes, bajo la protección de León X, Giovanni de Médici, hijo del gran Lorenzo de Médici.[14] [15]

Después de terminar el cuadro, Leonardo llevó su obra a Roma y luego a Francia, donde se conservó hasta su fallecimiento.[16] Se sabe que pasó a manos del rey francés Francisco I, quien la habría comprado a un valor de 12.000 francos (4.000 escudos de oro),[17] aunque no está claro si fue en 1517, antes de la muerte del artista, o con posterioridad a su fallecimiento en 1519.[18] Tras la muerte del rey, la obra pasó a Fontainebleau, luego a París y más tarde al Palacio de Versalles. Sin embargo, está comprobado que permaneció en las colecciones reales francesas y que en el siglo XIX, Napoleón Bonaparte lo tuvo guardado en el Palacio de las Tullerías tras una temporada en su residencia.[19] Con la Revolución francesa llegó al Museo del Louvre, donde se encuentra actualmente; Napoleón lo retiró de allí para colocarlo en su cámara personal. Finalmente regresó al museo,[5] donde se alojó hasta 2005 en la Sala Rosa, y fue trasladada en ese año al Salón de los Estados.[20] Es pertinente decir que la mayoría de datos acerca del cuadro se poseen gracias al trabajo biográfico del pintor contemporáneo Giorgio Vasari.